
Los exorcismos llevan un tiempo. No son inmediatos. Muchos no duran más que unas semanas. Otros muchos años. Dios permite la posesión diabólica, como dijo María en el exorcismo real de Emily Rose (del que se hizo una película que pone los pelos de punta), para que tanto el sacerdote que hace el exorcismo como sus ayudantes vean que el Mal existe. Con estos testimonios se pueden convertir muchas personas en Cristianos practicantes. Abajo tienen el PDF con el texto de esta entrada.
Normalmente los diablos intentar poseer a mujeres por el enorme desprecio y tirria que le tienen a la Santísima Virgen María. La odian casi más que a Jesús. ¿Por qué? Porque Cristo es Dios y María es una «simple criatura» (entre comillas, entiéndase) Y Ella con su presencia los hace sufrir más que su Hijo Jesús.
En la sesión de exorcismo, vamos a oír al diablo hablar por medio del poseso, que es un varón. La sesión tuvo lugar el 7 de Octubre de 2019, en la Fiesta del Santo Rosario.
El Sacerdote y Exorcista «Don Ambrogio Villa», de la Diócesis de Milán (Italia), realizó a un hombre poseso, una impactante sesión de exorcismo, donde obligó al demonio a revelar el Gran Poder del Rosario. El diablo se hace llamar «Belcebú»
El Sacerdote pidió permiso a la Virgen María para publicar el «Audio» Pidió que sea escuchado y compartido por todos los Católicos del mundo.
¡Bendita seas Virgen del Rosario, Santísima Madre María!
Aquí tienen el enlace al Audio Italiano con subtítulos en Castellano desde facebook:
IR A ESCUCHAR EL AUDIO EN FACEBOOK CON SUBTÍTULOS EN CASTELLANO
+++ Aquí les dejo la transcripción de lo que se dice en el audio de arriba enlazado:
Exorcista: ¡Oh Madonna! (¡Oh Virgen!), hoy es la Fiesta del Santo Rosario. A mí me gustaría que este… «Belcebú» nos hiciese una Catequesis sobre el Santo Rosario. Entonces te pido ¡oh Madonna! (Virgen)… Ya hemos escuchado algunas Catequesis pero hoy es una Fiesta particular. Te pido que por algunos unos minutos, o por muchos minutos, él sea obligado por Ti a hablar del Santo Rosario. Por lo tanto, con el permiso de María, por orden del Cielo, yo te ordeno a hablarnos del Santo Rosario y de su potencia contra ti. En el nombre de Dios, te ordeno a hablar.
Diablo (Belcebú): …(Gruñidos)…
Exorcista: Habla bien, en un italiano claro y dinos cosas bonitas y muchas cosas… ¡Habla!
Diablo (Belcebú): …(Gruñidos)…
Exorcista: ¡En un italiano claro!
Diablo (Belcebú): ¡A mí La Corona (El Rosario) me destruye!
Exorcista: Habla claro, en un buen italiano. Eres capaz. Adelante…
Diablo (Belcebú): Cada Avemaría me revienta el cerebro.
Exorcista: Habla, continúa sin que te lo tenga que decir. La Madonna (la Virgen) quiere que tú nos hables sobre la potencia del Santo Rosario contra ti.
Diablo (Belcebú): Es una plegaria simple que no todos hacen. Pero el que la hace, se une a la vida de Cristo y de María. Y a mí me revienta el cerebro el oír esa «cantinela» ¡No lo soporto! ¡Aunque lo tengan en la mano (el Rosario), sin rezarlo, me fastidia! ¡No lo soporto! María ama esta plegaria.
Exorcista: ¡Adelante!
Diablo (Belcebú): Aquel que lo reza en familia, hay (existe) una protección particular por parte de Ella (de la Virgen) (N. del. E: ojo con lo que dice ahora:) ¡Yo no puedo entrar en esa casa! ¡No se me ha dado el permiso! ¡Porque la potencia del Santo Rosario en familia me aplasta!
Exorcista: Adelante…
Diablo (Belcebú): En aquella famila, si hay sólo una persona que lo reza, puede salvar a los otros miembros de la familia.
Exorcista: ¡Oh María!, te doy las gracias porque obligas a este demonio, ¡Belcebú!, a hacer esta publicidad, esta Catequesis sobre el Rosario. ¡Oh María presiosísima!, yo, con tu permiso, me gustaría compartirla con mucha gente. Oblígalo a hablar. Adelante…
Diablo (Belcebú): Los Misterios (del Rosario) preferidos por Ella son aquellos de la Pasión de Cristo (Los Misterios Dolorosos) Porque allí está toda la Salvación de la Humanidad.
Exorcista: ¿Y los Gloriosos no?
Diablo (Belcebú): También…
Exorcista: Adelante…
Diablo (Belcebú): Pero a quien recita el Rosario yo vengo a molestarlo.
Exorcista: ¿Cómo?
Diablo (Belcebú): Con pensamientos, distracciones.
Exorcista: ¿Pero la Virgen lo agradece igualmente?
Diablo (Belcebú): ¡Sí!
Exorcista: ¡Adelante!
Diablo (Belcebú): Se tendría que rezar con los niños. Enseñarles esta plegaria (El Rosario) antes de que llegue yo (Belcebú) a molestar. Porque, después, yo les robo la pureza. O sea, que las madres tendrían que rezar el Rosario por estos hijos, porque yo quiero destruir a La Familia y a los jóvenes. A quien reza el Rosario, Ella (María) le da muchas Gracias. Pero que muchas, muchas Gracias (N. del E: no «las gracias»; Gracia santificante, tanto corporal como espiritual) Y yo, esto, no lo soporto. También, las Novenas, me revientan el cerebro. ¡No las soporto! (N. del E: una Novena con el Rosario, sería decir nueve (9) Rosarios, por ejemplo, en nueve días seguidos o en 9 fechas no seguidas. Si se faltase a rezar el noveno Rosario, los ocho anteriores no cuentan; por eso cuando se hace en Novenas tiene más valor y más potencia) Continúa el Diablo: ¡Sobre todo, la Virgen desata los nudos! (N. del E: los nudos son «trabajos satánicos» que alguien te realiza para que todo te vaya mal en la vida)
Exorcista: A nosotros nos gustan mucho las «Letanías de la Santísima Virgen» (N. del E: Letania Lauretana, se rezan para finalizar el Rosario) Antes notaba que tú las sufrías… ¿Qué nos dices de las Letanías?
Diablo (Belcebú): Me aplastan. ¡Me fastidian!
Exorcista: ¿Por qué?
Diablo (Belcebú): ¡Porque es un continuo alabar, alabar, alabar…!
Exorcista: ¡Pero Ella lo merece!
Diablo (Belcebú): ¡Por vosotros!
Exorcista: ¡Ah!, pero en verdad es tu Reina, aunque si tú no La reconoces… ¿O no?
Diablo (Belcebú): ¡Ya! (N. del E: el Diablo quiere terminar la conversación)
Exorcista: Y después de las Letanías, ¿qué más nos dices? Porque no todos los que rezan el Rosario las dicen al terminar el Rosario.
Diablo (Belcebú): ¡Lo sé, lo sé! ¡Quién no las dice se equivoca!
Exorcista: Te alabamos, ¡oh María! ¿Ella te pide que nos digas otra cosa o ya has terminado? ¡Responde!
Diablo (Belcebú): ¡He terminado!
Exorcista: Entonces nosotros rezamos…, ¡oh María! (Ahora rezan La Salve en italiano)
Exorcista: ¡Oh María! en este día, Fiesta del Santo Rosario, hoy, 7 de Octubre de 2019, nosotros te damos las gracias. Yo soy tu Sacerdote, exorcista milanés. Te doy gracias por este regalo que nos has hecho para tu gloria. Así sea. Amén.
(finaliza la transmisión)
Archivo PDF con el texto de esta entrada:
Saludos en Cristo y que Dios les bendiga.
