Santa Faustina Kowalska: Coronilla de la Divina Misericordia, Cristo de La Misericordia

El culto a la Divina Misericordia viene de la hoy santa, Fustina Kowalska. Faustina de joven tenía una salud débil. Intentó entrar a muchos conventos, en su Polonia natal, de religiosa pero al no tener dote y ser de salud frágil no la admitían. En uno de los conventos sí que la admitieron. Tuvo muchos éxtasis místicos con Cristo. Cristo la guiaba. Como todos los religiosos, ella tenía un diario, unos cuadernos en los que explicaba como se sentía, etc. En esos diarios se encontraron los éxtasis que tenía con Cristo. Al fallecer Faustina, algunos teólogos leyeron el diario y justificaron que no había nada de extraordinario en la vida de Faustina. Además dejaron constancia de que no sabía escribir en polaco por las faltas de ortografía.

En una de las apariciones de Cristo, vio a Cristo que la bendecía y de su corazón salían dos rayos de luz, uno rojo y otro azul claro. Cristo le dijo a Faustina que esa imagen que le enseñó, ese modelo, lo hiciese hacer en un cuadro y que pusiera abajo la leyenda: «Jesús en ti confío«.

En vida, Faustina fue a muchos pintores para hacer el cuadro. Se hicieron varios.

Además Cristo le dictó a sor Faustina una oración sencilla, con la promesa de que toda persona que rezase con amor esa oración alguna vez en su vida, no se condenaría, aunque fuese una persona muy pecadora.

Esa oración es la Coronilla de la Divina Miresicordia.

En la Iglesia Católica, una Coronilla se reza con un Rosario normal. En las cuentas del Padrenuestro se dice algo, y en las del Avemería, se dice otra cosa. La estructura de una Coronilla es como la de un Rosario, pero suelen ser oraciones que toman menos tiempo de decir.

Abajo os pongo la Coronilla de la Divina Misericordia que yo rezo todos los días por personas vivas que pasaron por mi vida con la intención de que se salven. Hay otras formas de rezarla pero el núcleo es muy parecido en todas.

Se hizo una película de la vida de la santa. Tengo una edición en DVD y es muy inspiradora.

El Papa san Juan Pablo II (también polaco), indagó mucho en la vida de Faustina, ya de joven, y en su pontificado la canonizó (la nombró Santa)

Abajo os dejo cómo fue la Historia del culto de la Divina Misericordia, así como lo que dijo el Papa Francisco en el 90 aniversario de su muerte.

Los documentos PDF para imprimir y leer cómodamente están al final de la entrada.

Oración: Coronilla de la Divina Misericordia

Esta oración la rezan muchos católicos todos los días. Muchos a las tres de la tarde que es la hora a la que Jesucristo expira y muere por nuestra redención:

Modelo que Cristo le enseñó a santa Faustina para hacer un cuadro

Se reza con un Rosario de Cinco Decenas

Primero se abre con la Señal de la Cruz, luego se reza un Padrenuestro, luego un Avemaría y después el Credo Corto.

La señal de la Cruz:

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Padrenuestro:

Padre Nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea Tu nombre;
venga a nosotros Tu reino;
hágase Tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

Avemaría:
Dios te salve María,
llena eres de gracia,
el Señor es contigo,
bendita eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Símbolo de los Apóstoles: (Credo Corto)

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, Su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia Católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna. Amén.

En las cuentas grandes del Padrenuestro antes de cada decena se dice:

«Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación (expiación) de nuestros pecados y los del mundo entero»

En las 10 cuentas pequeñas (del Avemaría) de cada decena, se dice:

«Por Su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero»

Rece cinco decenas. Al empezar cada decena pueden abrir considerando cada misterio doloroso del Rosario: 1-La Agonía de Jesús en el Huerto ; 2-La Flagelación del Señor ; 3-La Coronación de Espinas ; 4-Jesús carga la Cruz camino del Calvario ; 5- Jesús muere en la Cruz.

Después de las cinco decenas,

Se dice (tres veces):

«Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero»

Oración final (opcional), una Salve a María:

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
Vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te salve.
A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva,
a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora Abogada Nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
Oh, clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Fin de la Oración.

PD.- Si pueden buscar un hueco y rezarla a la 15.00h mejor, porque es la hora en la que Cristo expira clavado en la Cruz (la hora nona); en vez de decir expiación se dice propiciación. Con «propiciación» se quiere decir que nos unimos en nuestro sufrimiento diario al sufrimiento de Cristo en su Pasión. Si se dijera solo expiación, sería Cristo es que “expía” por nuestros pecados, cosa poco noble.

La historia del culto a la Divina Misericordia

Ewa K. Czaczkowska – publicado el 15/07/16

Si Karol Wojtyła (san Juan Pablo II, Papa) no hubiera conocido a quien le habló de santa Faustina… En realidad las cartas las repartía aquí la providencia

El desarrollo del culto de la Divina Misericordia que estamos viviendo en el mundo de hoy no se produciría sin Juan Pablo II. El primero que se dio cuenta de ello fue el papa Benedicto XVI, llamando en 2007 a Juan Pablo II «el apóstol de la misericordia divina»

La misión de santa Faustina era transmitir el mensaje de la misericordia de Dios a la Iglesia, pero fue Karol Wojtyla (san Juan Pablo II) quien introdujo en la vida de la Iglesia la verdad de la misericordia de Dios y su culto en las formas previstas por la santa.

«Desde el inicio de mi ministerio en Roma, he pensado que el anuncio del mensaje de [la misericordia de Dios – n.d.e.] sería mi tarea esencial. La providencia me ha designado para esta tarea en la situación actual del hombre, la Iglesia y el mundo. Se podría decir que se me ha nombrado para su proclamación como mi tarea frente a Dios»: palabras pronunciadas por san Juan Pablo II en noviembre de 1981, justo al comienzo de su pontificado.

El mensaje de la Misericordia de Dios le acompañó a Karol Wojtyla durante toda su vida adulta, y le era, como lo confesó en junio de 1997 con el motivo de la visita papal en Lagiewniki, siempre «cercano y apreciado» por él.

Karol Wojtyla (san Juan Pablo II) fue informado por primera vez acerca de la figura de la mística de Lagiewniki en 1942 por su amigo, un sacerdote y más tarde cardenal, Andrzej Deskur, de forma aún incompleta sobre el mensaje de la misericordia de Dios transmitido a la santa por Cristo.

Este mensaje tuvo un impacto en el sacerdocio de Karol Wojtyla, en su espiritualidad (como se dijo, fue elevado al sacerdocio en la sombra de Lagiewniki), y en consecuencia en el desarrollo del culto de la Divina Misericordia en el mundo.

Karol Wojtyla, dotado de una clase especial de sensibilidad espiritual y sensible a los signos de la santidad, desde el principio no tuvo dudas sobre la veracidad de las apariciones de santa Faustina, ni de su santidad, ni de su mensaje particular de la misericordia de Dios.

Por lo tanto, después de la guerra, siendo un joven sacerdote, regresaba a la capilla de la Divina Misericordia en Lagiewniki donde se encontraba la imagen de Cristo.

En 1957, el entonces arzobispo metrapolitano de Cracovia, Eugeniusz Baziak, pidió al Padre Wojtyla que escribiera una opinión sobre el culto de la Divina Misericordia encargada por el Vaticano.

Vale la pena señalar que se trataba de una opinión totalmente positiva, cuando la mayoría de los obispos polacos emitió un dictamen negativo, lo que contribuyó a la publicación en 1959 por el Santo Oficio de una notificación con la prohibición del culto de la Divina Misericordia en las formas propuestas por santa Faustina Kowalska.

Es significativo que dos semanas después del anuncio de la notificación, el obispo Wojtyla viajara a Lagiewniki para celebrar la devoción a la Misericordia Divina en la capilla del convento ante la imagen de Jesús de la Divina Misericordia.

La notificación fue abolida en abril de 1978 gracias al total mérito de Karol Wojtyla, arzobispo metropolitano de Cracovia, quien lo consiguió siendo constante, con determinación y diplomacia.

Tenía que superar muchas resistencias al mismo tiempo y actuar con mucha precaución, tanto en Polonia como en el Vaticano.

Fue ayudado en este proceso desde 1952 por el sacerdote Andrzej Deskur, quien le allanaba el camino en las oficinas del Vaticano. Este sacerdote fue empleado de la curia vaticana y devoto de la santa Faustina y de la Divina Misericordia.

En los años 60 ambos llegaron a la conclusión de que la acción más apropiada sería no insistir en que el Santo Oficio retirara su notificación, sino en demostrar la santidad de santa Faustina.

En 1964, el arzobispo Wojtyla recibió del entonces del jefe del Santo Oficio, el cardenal Alfredo Ottaviani, el permiso extra oficial para iniciar el proceso de la investigación de la persona de santa Faustina en la archidiócesis de Cracovia.

El proceso de Cracovia comenzó en 1965 y terminó después de dos años. Junto con el inicio del proceso de beatificación, en el Vaticano se realizaba el estudio del diario de Santa Faustina por los teólogos censores.

Después de que los censores dictaminaran que el diario es el resultado de las revelaciones divinas y su contenido es coherente con el Evangelio, el cardenal Karol Wojtyla podía comenzar los esfuerzos para la retirada de la notificación.

También era una condición para la continuación del proceso de beatificación de santa Faustina en el Vaticano, cuyo observador designado por cardenal Wojtyla fue el obispo Deskur.

Para poder negociar la retirada de la notificación, el arzobispo metropolitano de Cracovia habló con los funcionarios de la Congregación para la Doctrina de la Fe (el sucesor del Santo Oficio)

Negoció también con el papa Pablo VI la retirada de las restricciones asociadas con el culto de la Divina Misericordia.

La notificación fue finalmente cancelada en abril de 1978. Seis meses después Karol Wojtyla se convirtió en Papa. Tal cronología de sucesos fue sin duda obra de la Divina Providencia.

Si la cancelación de la notificación se hubiera producido ya durante el pontificado de Juan Pablo II, algunos podrían dudar de que todos los aspectos del caso se explicaran en profundidad, o tal vez influyeron los sentimientos o las presiones del Papa de Cracovia.

Una vez completada la información del proceso de Cracovia sobre santa Faustina, la misión de Karol Wojtyla en la obra del apostolado de la misericordia de Dios en la archidiócesis de Cracovia había terminado.

Para que el culto de la Divina Misericordia pudiera entrar en una nueva etapa de desarrollo y para poder realizarse plenamente en la Iglesia Universal, se necesitaba de una persona adecuada en el Vaticano, como Karol Wojtyla de Cracovia, con la espiritualidad apropiada, sensibilidad, experiencia y capacidad de entendimiento de los signos de los tiempos.

Sin Juan Pablo II el culto a la Divina Misericordia no experimentaría tal desarrollo al día de hoy.

El Papa Wojtyla ya en el segundo año de su pontificado, en 1980, publicó como segunda encíclica sobre Dios rico en misericordia, Dives in Misericordia, continuando con la enseñanza de la misericordia de Dios hasta el final de sus días.

En 1993 proclamó beata a santa Faustina, y en 2000 la canonizó. Al mismo tiempo estableció el segundo domingo de Pascua como Domingo de la Divina Misericordia. De esta manera cumplió la petición de Jesús en su anuncio a santa Faustina en 1922.

La culminación de las actividades de Juan Pablo II fue la visita a Cracovia-Lagiewniki en agosto de 2002.

El Papa consagró entonces la basílica de la Divina Misericordia -cuya construcción fue apoyada por él económicamente- y estableció en ella el centro del culto de la Divina Misericordia. Al final de la visita en una ferviente oración confió el mundo a la Divina Misericordia.

Por Ewa K. Czaczkowska, profesora Adjunta de la UKSW, periodista, autora de los libros, entre otros: Siostra Faustyna. Biografia świętej [«Sor Faustina. Biografía de la santa»], Cuda świętej Faustyny [«Milagros de Santa Faustina»], Papież, który uwierzył. Jak Karol Wojtyła przekonał Kościół do kultu Bożego Miłosierdzia [«El Papa que cree. Cómo Karol Wojtyla persuadió a la Iglesia hacia el culto de la Divina Misericordia»].

Visto desde aleteia.org

Palabras de papa Francisco en el 90 aniversario de la Divina Misericordia

Paweł Rytel-Andrianik – publicado el 22/02/21

Escribe una carta en la celebración de la primera revelación de la imagen del Jesús a santa Faustina

Me gustaría recordar las palabras del Señor Jesús registradas por la santa en su diario: «La humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija a Mi misericordia» escribió el Papa Francisco en una carta dirigida a un obispo de la diócesis de Płock (Polonia), padre Piotr Libera, con motivo del 90 aniversario de la primera revelación de la imagen de Jesús Misericordioso a santa Faustina Kowalska. Santa Faustina Kowalska vivió este acontecimiento que tuvo lugar el 22 de febrero de 1931 en Płock.

El Señor Jesús comunicó al mundo el mensaje de la Misericordia a través de santa Faustina Kowalska (1905-1938), conocida como la secretaria de la Divina Misericordia. Por orden de su confesor, sor Faustina describió las revelaciones del Señor Jesús en su diario. La primera revelación fue con motivo de que pintara la imagen del Jesús Misericordioso.

El Santo Padre, el Papa Francisco recuerda en su carta unas palabras, que santa Faustina escuchó en aquel momento: «Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: «Jesús, en Ti confío». Deseo que esta imagen sea venerada primero en vuestra capilla, y luego en el mundo entero» (Diario 47)

«Me uno en la oración a los devotos que participan en las celebraciones solemnes en el Santuario de la Divina Misericordia y a los que participan a través de los medios de comunicación social», escribió el Santo Padre, que expresó su felicidad por el hecho de que «este acontecimiento ya está conocido por el mundo y permanece vivo en los corazones de los fieles»

«Así que les animo a que recurran a esta fuente. Pidamos a Cristo el don de la misericordia. Dejemos que nos rellene e impregne. Tengamos el valor de volver a Jesús, para encontrarnos con su amor y misericordia en los sacramentos. Sintamos su proximidad, ternura, y entonces también nosotros seremos más capaces de hacer obras de misericordia, paciencia, perdón y amor», escribió el Santo Padre, el Papa Francisco.

Enfatizó que, el apóstol de la Misericordia, san Juan Pablo II deseaba, que el mensaje de la Divina Misericordia llegara a todos los habitantes del mundo. San Juan Pablo II alentaba: «¡Hay que transmitirle al mundo el fuego de la misericordia, porque en la Misericordia Divina el mundo encontrará la paz y el hombre la felicidad!» (Cracovia – Łagiewniki, 17 de agosto de 2002)

Además de escribir la carta, el domingo de 21 de febrero en la oración del Ángelus el Papa Francisco dijo: «Hoy mi pensamiento va al santuario de Płock, en Polonia, donde hace 90 años el Señor Jesús se manifestó a santa Faustina Kowalska, confiándole un mensaje especial de la divina misericordia»

Llegó al mundo entero a través de san Juan Pablo II y no es otro que el Evangelio de Jesucristo, muerto y resucitado, que nos da la misericordia del Padre. Abramos nuestro corazón diciendo con fe: «Jesús, en ti confío»

Sor Faustina así describió en su diario la primera revelación de Jesús: «Al anochecer, estando en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido (…) Después de un momento, Jesús me dijo: «Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: «Jesús, en ti confío» Deseo que esta imagen sea venerada primero en vuestra capilla, y luego en el mundo entero»

+++ Visto desde aleteia.org

Documento PDF con la Coronilla de la Divina Misericordia (oración)

Documento PDF de la historia del culto a la Divina Misericordia:

Documento PDF del 90 centenario de la Divina Misericordia:

Encíclica de san Juan Pablo II sobre la Divina Misericordia: (DIVES IN MISERICORDIA):

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