La vida es una prueba. A tu alrededor tienes montones de demonios que están continuamente tentándote, aunque no lo percibas, para que tu alma se pierda. Lo hacen solamente para «fastidiar a Dios«, no porque tú les importes algo: de hecho no les importas absolutamente nada.
Cuando estás en tu cuarto rezando un Rosario por alguien vivo, no lo soportan porque la gran mayoría de las veces, con un simple Padrenuestro rezado por alguien que pasó por nuestra vida, ese Alma se salva.
Además, en la Iglesia Católica, se sabe que el Rezo del Santo Rosario es un potente exorcismo: quiero decir que mientras lo rezas, estos seres malvados no soportan estar en el mismo sitio en el que rezas. Si lo rezas con mucha devoción, al final deben salir de tu casa pues no soportan la presencia de María Santísima.
Si se fijan en la foto de abajo, un demonio no puede cargar con una presencia próxima de Jesús nuestro Señor. En su presencia les dan arcadas y se ponen a vomitar.

